Seleccionar página

Si consultamos en Google Adwords el promedio de veces que se ha buscado la palabra «cultura» en España en el último año, nos toparemos con un total de 8.100 búsquedas mensuales. Si realizamos el mismo ejercicio con la palabra «datos», el buscador nos arroja el valor de 1.900 veces. Bien, hagamos ahora una búsqueda combinada con «cultura de datos» y… nos encontraremos con el frustante valor de – búsquedas, símbolo que indica que no se tienen los suficientes datos para mostrar un valor fiable.

Lo peculiar de lo expuesto anteriormente es que, si saliéramos a la calle y empezáramos a preguntar a los distintos, presidentes, consejeros y directores de grandes empresas si han promovido en su organización la cultura de datos, seguramente responderán que sí y se enorgullecerán de ello.

¿Que es una verdadera cultura de datos?

Por cultura de datos no se entiende tener grandes sistemas de administración de datos (que en ocasiones suelen costar ingentes cantidades de dinero) y/o un elevado numero de analistas, matemáticos y estadísticos. La cultura de los datos tampoco se implementa gracias a la «varita mágica» de una reconocida consultora.

Una organización poseerá una verdadera cultura de datos si todas las personas implicadas en la organización son conocedoras de los indicadores fundamentales de la empresa, los comprenden y los usan para mejorar.

cultura de datos

Cuadro de mandos por Kate07lyn (Jinfonet Software)

Solo en el momento en el que esto ocurra podremos hablar que en nuestra organización hemos democratizado los datos. Dicha democratización pasa por decidir que cantidad y calidad de datos a de ser suministrada a cada uno de los estratos de la organización, pero siempre bajo el prisma de que el empleado es un colaborador y no alguien a quien se le deba ocultar cierta información. Otro punto fundamental es la exposición publica de los datos: estos deben ser visibles y han de estar presentes en todos aquellos lugares donde se pueda producir una reunión de empleados. Finalmente, nunca se debiera comenzar una reunión de trabajo sin previamente analizar concienzudamente los indicadores definidos.

¿Como implantar una cultura de datos en la empresa?

La implantación de esta cultura de datos sí necesitará de profesionales especializados en técnicas de minería de datos e inteligencia de negocio, que trabajarán codo con codo con los distintos estamentos de la organización para definir cuales son los indicadores de la actividad y su forma de medida y presentación. Pero su responsabilidad ha de acabar ahí: la adquisición y reporte de los datos ha de ser de los empleados y no de un departamento analítico. De esta forma, nos aseguramos que se apropien de ellos, que sea algo inherente a su actividad diaria y que, a través del procesado de los mismos, puedan ir viendo las desviaciones sobre el plan previsto.

Implantar una cultura de datos en la organización y que la misma se empape de este concepto, solo puede ser factible si los gestores de la empresa se conciencian de la necesidad de la sistematización de los procesos y se derriban barreras mentales que nos hace iguales al resto de empresas de nuestro sector.